Son las herramientas prácticas que ya forman parte de nuestro día a día. Desde los asistentes de voz que responden nuestras dudas hasta los sistemas que nos recomiendan una película o nos ayudan a retocar una foto. Estas aplicaciones destacan por su capacidad de aprender de nuestros hábitos para hacernos la vida más fácil, ahorrándonos tiempo en tareas repetitivas o complejas. Ya sea traduciendo idiomas en tiempo real o detectando errores en un texto. Son el puente que acerca esta tecnología avanzada a cualquier usuario de forma útil y sencilla.